
- no puedo calcular con exactitud y relajo cuándo está lista el agua para el mate. Aunque cebo que da gusto.
- ídem para los huevos duros. Un misterio. Cuando creo que ya "deberían estar" quedan pasados por agua. Nada de chistes obvios con respecto al cebe. Cuando pongo ídem, me refiero al contexto. Uy, esto no tiene arreglo.
- antes de salir de casa, tengo que sacar las monedas para el bondi. No puedo ir haciéndolo por el camino a punto de llegar a la parada. No, no, no.
- cuando voy al cajero creo que, indefectiblemente, la puerta no va a abrir cuando pase la tarjeta. (claro, siempre la paso al revés, he ahí una auténtica limitación)
- temo quedar engrampada entre los molinetes del subte
- no se dividir por dos cifras(esto creo que ya lo conté en otro Post)
- no retengo la información mas básica que un humano suele poder. Y cuando digo básica...no exagero.(mi excusa ante mi misma es perfecta..no es que soy una tarada, es que no "retengo")
Bueno, eso. Hoy mientras hacía unos huevos duros(para una ensalada que quedó de puta madre) pensaba eso. ¿porqué tanto temor ante este par de huevos ondulantes?
Voy a hacer un post. Y acá me tienen.